lunes, 18 de abril de 2011

Corrección de ¡Más conocimientos...!

Después de terminar la introducción al tema, comenzamos con una breve diferenciación de lo que son los textos de autor y los álbumes de imágenes. Yo pensaba: “texto de autor… pues ¡qué va a ser! Un escrito plasmado en un papel; álbumes de imágenes… pues muchas imágenes juntas como un álbum de fotos”. Pero… no es así del todo. Si es cierto que los textos de autor son textos escritos, pero con la característica que da igual que sean anónimos y que tienen copyright. No sirve que alguien me cuente un cuento y yo lo escriba porque no sería de mi autoría. En cuanto a los álbumes de imágenes, surgieron más o menos en los años 90 para los prelectores (0-6 años) ya que como no saben leer necesitan un apoyo visual para poder comprender la historia. En España las dos editoriales que lo introdujeron son Kalandraka y Kókinos. En realidad te pones a pensar y no hace tanto que surgió esta gran herramienta, pero ¡más vale tarde que nunca!
La característica principal de estos álbumes es que tienen un componente artístico: el texto y las imágenes. Éstas no son estereotipadas, es decir, no son las típicas. Está bien que haya un fin artístico en las imágenes para que poco a poco los niños vayan captando el arte y no siempre vean lo típico aunque a veces sea necesario para explicar determinadas cosas. Es igual que a los adultos, que también nos gusta ver de vez en cuando imágenes chulas y no las de siempre. Del componente artístico del texto, no hay mucho que decir ya que es el objetivo fundamental de la literatura infantil.
Las imágenes pueden ir acompañadas de texto o no, pero lo que interesa es que el niño sepa entender la historia sin la ayuda del adulto aunque las primeras veces, sobre todo para niños menores de cinco años, el adulto tenga que leer la historia para que el niño luego sepa “leerlo” él solo. Más o menos con cinco años saben seguir la secuencia de imágenes que normalmente cuenta una historia y no necesitan apoyo adulto. Me parece fantástica esta idea porque al igual que a los adultos les gusta leer a su aire, en su intimidad y sin depender de nadie, a los niños también, pero esto no quiere decir que el adulto no interactúe con el niño. Ni que no haya libros para niños prelectores ni que necesiten si o si la ayuda del otro, ni un extremo ni el otro. Si una de las áreas del currículo de infantil es la autonomía, que mejor manera de fomentarla que creando libros para ellos para poder disfrutar consigo mismo y con los demás. Resalto DISFRUTAR Y DIVERTIRSE porque es otro gran paso en la literatura infantil, ya que anterior a esto era meramente didáctica como en los libros que comenzó a hacer Saturnino Calleja, que además de ser didácticos, también eran educativos y moralizantes para que los niños escarmentasen. A pesar de esto, lo positivo es que acercaba a los niños a la lectura ya que al ser pequeños y baratos, ellos los coleccionaban. Estos libros se pusieron de moda a finales del siglo XIX y en la primera mitad del XX.



Según la ambientación elegida por Calleja, hay dos tipos de cuentos, los que se ambientaban en un pasado remoto simulando ser cuentos folclóricos y los que se ambientaban en una época donde aparentemente eran niños reales, eran personajes planos que además de no evolucionar, sólo poseen un par de características: belleza, bondad, etc...
Este tipo de personajes lo “rompió” Elena Fortún a principios de los años 30 con “Celia”, la protagonista es un personaje real, lo que se llama personaje con psicología, que evolucionan. El primer libro fue “Celia y sus amigas” (1928) y es el primer personaje que va creciendo a la vez que crece el público que lee estas novelas. Como empezó a gustar a los chicos, Elene se invento un personaje masculino que sería el hermano de Celia, Cuchifritín. Es muy importante que se produjese este cambio en la literatura infantil para que los niños realmente disfrutasen al leer identificándose en su totalidad con los personajes. El último libro fue “Celia la revolución”.
Otros de los autores que también hizo este tipo de literatura son Salvador Bartolozzi y Gregorio Martínez Sierra. Este último era el director del Teatro Eslava y aquí se hacían representaciones para niños como lo hico Salvador con “Pinocho y Chapete” y “Pipo y Pipa”, que se publicarían más tarde en libros.
Consuela saber que poco a poco se iba teniendo más en cuenta a los niños y no se les veía como a seres pequeños que no saben nada. Esto también se refleja en los seriales radiofónicos, que poco a poco se fueron publicando para los niños. Los más famosos son: “Matilde, Perico y Periquín”, “La Tomasica y el mago” y “Antoñita la fantástica”. Siempre me he preguntado que de donde vendría eso de Antoñita la fantástica, ¡y fíjate! lo he aprendido en una asignatura de la universidad, quien me lo iba a decir… Al igual que “Marcelino pan y vino”, de José María Sánchez Silva que ganó el primer premio nacional de literatura infantil, que se suele decir mucho y nunca he sabido que era. Bueno siguiendo con el tema, los primeros libros ilustrados completamente en color en España fueron los de “Mari Pepa” de Emilia Cotarello, muy interesante para poder motivar mejor a los niños. podemos decir que este libro es uno de los antecedentes de los álbumes de imágenes.
 El primer libro para niños prelectores fue “Babar”.
Como los tiempos van cambiando, los tres géneros de la literatura también (siglo XX). En cuanto al teatro, es obvio o por lo menos a mi me lo parece, que no hay libros para niños de infantil porque no entienden la estructura ya que son indicaciones para representar, pero esto no quiere decir que no haya representaciones teatrales para niños y libros dramáticos destinados a un público infantil pero que son para el adulto sirviéndole de guía.
El segundo género al que voy a hacer referencia y que es uno de los que más me ha sorprendido es la poesía infantil. Antes de nada, saber que hay tres aspectos por los que se define la poesía: el primero que su estructura es en verso, el segundo que expresa sentimientos y el tercero que tiene mayor grado de función poética, marcado por las figuras literarias. Me contenta pensar que más o menos estos aspectos los sabía, con lo cual de algo me sirvió el día que me lo explicaron en el colegio, aunque no debieron hacerlo tan bien cuando yo pensé que otra de las características es que tiene que tener rima, pues…¡resulta que no! Me he llevado una gran sorpresa con eso, al igual que con el ritmo, pensé que era lo mismo que la rima pero ¡tampoco! es más, menos mal que lo he entendido porque aunque no sea una característica de la poesía, es muy importante para los niños porque así es más fácil al tener una especie de “musiquilla”.


Gloria Fuertes


Me hizo mucha ilusión saber que la heroína de la poesía infantil es Gloria Fuertes porque cuando era pequeña la leía y recuerdo que me gustaba un montón, con lo cual deduzco que el cambio que dio a la poesía de la época fue muy positivo porque si no me hubiese llegado tanto, posiblemente no me acordaría de nada ni me haría tanta ilusión haberla oído en clase. La verdad que menos mal que se dio cuenta de que los temas de la poesía infantil (aproximadamente hasta los años 70), el niño y su madre, épica, conceptos, religioso, animales, flores y plantas, objetos domésticos y actitudes, no tenían nada que ver con los intereses del niño y comenzó a escribir en los años 50 a 90 una poesía pensando en el disfrute de los niños y que tenía como referente él Nonsense (absurdo). La forma que le dio a la poesía fue: rima fácil y sonora, ritmos marcados, juegos fonéticos, onomatopeyas, adjetivos sencillos y evocadores, juegos de palabras, brevedad, invenciones léxicas y simbolismo infantil. En cuanto al fondo se centró en: narración cercana, absurdo, fantasía, carácter lúdico, niños o animales personalizados, concreción y síntesis, personajes llamativos, experiencias reales y elementos mágicos. Como se observa fue Gloria Fuertes la que cambio totalmente el panorama en la poesía infantil y además hizo que los otros autores reflexionasen sobre este tema. Consuela saber que aunque durante muchos años no se pensaba casi en los niños, llega de repente una heroína que sí que lo hace.
El último y tercer género del que voy a hablar es la prosa. ¡Por fin los autores se empiezan a preocupar y a interesar por los niños y su psicología! Es más Mercedes Gómez publicó un libro en el que investiga sobre la evolución y las relaciones entre el niño protagonista y el niño lector. El primero no es un personaje plano, es simple y cercano, un héroe cotidiano y “real”; mientras que el segundo reconstruye la historia desde su circunstancia, es decir, se identifica con algún aspecto. Ambos tienen que tener una evolución paralela en cuanto a intereses, vocabulario, contexto y psicología. A simple vista parece fácil, pero todo autor de literatura infantil debe conocer los hitos evolutivos más importantes de la psicología infantil si realmente quiere hacer una buena literatura. Creo que para escribir sobre algo tienes que conocer aunque sea de modo general lo más importante del público al que vaya dirigido.
Otro de los temas importantes que hay que conocer en la prosa, son los valores positivos y negativos de los niños protagonistas, que no quiere decir que sean buenos o malos como se venía haciendo hasta los años 60. Si el protagonista se encuentra en los negativos, poco a poco acabará en los positivos, como ocurre en el libro “El punto” y si se encuentra en los positivos se queda ahí, como ocurre en el libro de “Amelia quiere un perro”. Me impresiona este aspecto de la prosa porque no lo tenía nada en cuenta y creo que es fundamental para que el niño lector se dé cuenta de que aunque estés en valores negativos (pasivo, descontento) siempre se es capaz de trasladarse a los positivos y ser feliz.
Para ir acabando con el tema, el punto más importante y práctico es saber analizar un libro infantil para saber si es adecuado para los niños. Hay que fijarse es aspectos como: receptor, a quién va ir dirigido el cuento y si se corresponde con la psicología del niño; emisor, el que transmite algo al niño es el protagonista con lo cual habrá que ver si se ajusta al momento evolutivo del niño lector; tema, si es adecuado y le interesa al niño; estructura, puede ser la básica (planteamiento, nudo y desenlace) o de nudo acumulativo. Esta última se usa mucho para infantil y se basa en la repetición de acciones donde se añaden personajes y acciones en el nudo, como ocurre con el libro “Amelia quiere un perro” y “El Gallo Kiriko”; espacio y tiempo, el espacio tiene que ser cercano, reconocible o indefinido. Entenderán el cuento mientras que no sea necesario conocer el contexto para ambientar la historia; ilustraciones, deben ser artísticas y no estereotipadas, además bien secuenciadas para que el niño pueda seguir la historia; lenguaje, tiene que hacer referencia al vocabulario (puede tener algunas palabras nuevas), frases (sencillas y cortas) y función expresiva y poética; valores y contravalores, como he dicho antes, aspectos positivos y negativos y que si pueden ser identificables para los niños.
Para terminar con el bloque, hicimos en clase una actividad práctica en la que analizamos el libro “Adivina cuanto te quiero” y en definitiva sacamos la conclusión de que no debe faltar en una biblioteca de aula porque se corresponde con todos los aspectos que tiene que tener un libro infantil.

viernes, 15 de abril de 2011

Reflexión final

Lo primero que debo decir de este bloque es que de momento es el que más me ha sorprendido en cuanto a su utilidad para mi futuro como maestra. En un principio pensé que me iba a aburrir cuando vi: taller de verso y de prosa. Y, ¿por qué?, pues por lo de siempre, en el colegio nos hicieron ver que el verso es un aburrimiento y además te “obligan” a escribir una poesía utilizando figuras literarias de las cuales no tenías casi ni idea, y lo que es peor ¡en un determinado límite de tiempo! Pero… vamos a ver, ¿estamos locos? Me hubiera gustado ver a algunos profesores ponerse a hacer una poesía en esas condiciones.
Con lo cual la conclusión que sacaba en mis tiempos, era que la poesía es un coñazo, tanto crearla como leerla, porque esa es otra cuestión muy graciosa. Tenías que leer y analizar, ¡toma ya! Sin dejarte que disfrutases de ella.
Como dijimos en clase, muchas canciones llevan consigo figuras literarias y nos gustas, es más, nos identificamos con algunas y además te hacen disfrutar. Entonces, ¿dónde está el problema?, pues es obvio, en el cómo enseñar.
Tanto es así que mi perspectiva de cómo veía la poesía ha cambiado hasta tal punto que me parece muy divertido crearla, y mucho más para los niños porque se les puede plantear como un juego.
No tan sorprendente, pero algo sí, me ha pasado con la prosa. Posiblemente porque te hacían inventar historias y te veías más libre para poder imaginar y ser creativo, pero aún así tampoco convencía mucho porque en el fondo sí estabas sujeto a una serie de pautas como por ejemplo la estructura, la básica.
Con lo cual me ha servido de mucho poder conocer el taller de prosa porque hay maneras chulísimas de inventar historias sin necesidad de que sean o muy largas o muy cortas, porque también te limitaban el espacio, con lo cual no podías dar rienda suelta a tu creatividad, y como dijo Gianni Rodari, no hay que dejar que la educación frene la creatividad.
En definitiva, lo que me llevo de este bloque es todo positivo porque me va a servir mucho para poder acercar a los niños a la literatura de una manea lúdica y práctica, además de muy divertida y bonita porque los niños crean cosas preciosas.

Creación literaria

La creación literaria se puede hacer para y con los niños de infantil, algo muy interesante ya que ellos pueden colaborar perfectamente en la creación de sus libros fomentando así  la creatividad, aunque hay que decir que ya de por sí la desprenden.
Hay muchas formas de crear literatura, algunas de las estrategias o técnicas de creación pueden ser tomando como base una lluvia de ideas de los alumnos, una creación más dirigida donde directamente se les pregunta a los niños o un cuaderno o libro viajero aunque éste no se considera como literatura pero es muy gratificante para los niños ya que por un día son protagonistas (aunque deberían serlo a cada momento) porque cuentan lo que han estado haciendo durante el fin de semana con sus familias, además se realiza con la colaboración de éstas.
A partir de estas estrategias o técnicas, se pueden hacer cantidad de talleres chulísimos de creación en verso o en prosa que más delante expondré.
Si lo que queremos es crear historias para los niños, tendremos que tener en cuenta el círculo de análisis (receptor, emisor, estructura, tiempo y espacio, valores y contravalores, lenguaje, ilustraciones y tema). Una forma de que quede una historia con un tema muy bonito es escuchar a los niños cuando hablan entre ellos de manera libre o cuando se realizan las asambleas. Después se adapta al círculo de análisis y se le da una cierta identidad narrativa. Un ejemplo de esto es el libro “Enamorados”, aunque en este libro se les pregunto a los niños que qué era eso de enamorarse.
Es una posibilidad muy curiosa y además quedan historias increíbles porque emanan de conversaciones de los niños, y que mejor tema que el que es creado a partir de los protagonistas de esta literatura, la infantil. Si se hace de esta manera, muchas de las historias serán absurdas, pero es una de las características de la psicología de los niños, con lo cual serían adecuadas y además les encanta.
Ya he mencionado anteriormente que los niños son muy creativos, pero lo afirma Gianni Rodari en su libro “Gramática de la fantasía” y dice algo muy interesante y que las escuelas deberían tomárselo en serio: “la educación no debe frenar la creatividad”. Lleva toda la razón porque en muchos centros no se deja a los niños que experimenten y creen dejando volar su creatividad, sino que se les da todo hecho y por esto seguramente la mayoría se aburra, ¡qué pena!  Además en este libro también expone estrategias para crear literatura que puede servir de gran apoyo para tener una idea de cómo hacerlo en el aula y así poder motivar a los niños.
A continuación voy a exponer los dos talleres que realizamos en clase: de verso y de prosa. Decir que el verso se puede ver como un juego poético donde se pueden usar muchas figuras literarias (las más básicas, lógicamente, por estar trabajando con niños de infantil) y de esta manera hacer que el niño explore la función poética del lenguaje.
                                                          TALLER DE PROSA
1. El dibujo.
Sólo hay que mirar una ilustración, un mural, un dibujo… observar todo lo que aparece representado: qué hacen los personajes, dónde están, quiénes pueden ser… e inventar un cuento. Mediante una lámina preguntarles a los niños quien puede ser el protagonista de la historia y a partir de ahí comenzar una historia.

2. Secuencias.
Un poquito más difícil: una historia en imágenes secuenciadas debe servir de base para la historia. Se trata de “leerla” desde la iconografía y convertirla en texto oral. Que los niños vayan siguiendo la secuencia y se inventen la historia.

3. Historias mudas.
Se escogen una serie de ilustraciones que no tengan nada que ver. Se ordenan y se inventa una historia que las reúna todas.
Por ejemplo, pueden traer imágenes recortadas a clase y elegir algunas de ellas. Primero se pregunta a los niños que quienes son los personajes y luego se va haciendo la historia hilando unos con otros.
Con esta estrategia quedan unas historias muy chulas porque a pesar de no tener nada que ver los personajes, sí hay una historia hilada aunque salga absurda.
4. Binomio fantástico. (Gianni Rodari)
A partir de dos palabras sin relación aparente (ej. luz y cartera) se inventa una historia. Pero ¡ojo, hay que echarle mucha imaginación!
Por ejemplo con luz y zapatos: Margarita se compró unos zapatos y cuando llegó a casa encendió la luz y estaban estropeados.
5. Hipótesis absurda. (Gianni Rodari)
¿Qué ocurriría si las plantas, una mañana, comenzasen a hablar? Inventad nuevas hipótesis absurdas y haced la historia correspondiente:
(Esta mañana ha ocurrido algo muy extraño: las plantas hablaban. Los geranios de las ventanas cotilleaban sobre lo poco que los riega mamá y el poto del salón gritaba y gritaba que estaba harto de la televisión......)
Esta técnica es la base de muchas películas ya que los directores se hacen muchas preguntas y a partir de ahí se comienza la historia.

6. Minicuentos.
¿Has visto los cuentos de Calleja? Pues corta un folio en todas las mitades posibles  hasta hacerlo del mismo tamaño y escribe, con letra de chuleta, un cuento pequeñito. Puedes ilustrarlo, si quieres; a los niños les encantarán.
También lo pueden realizar los niños, al ser cuentos pequeños y manejables, les divertirá.
7. La liberación de mujer
Como sabéis, en la mayor parte de los cuentos populares, el papel de la mujer es siempre pasivo y ajustado a la visión tradicional (esperar al “príncipe” que la salve o se case con ella). Desde principios de siglo, la teoría literaria feminista ha propuesto revisar nuestros clásicos y hacer de las protagonistas, personajes activos en la historia. ¿Lo intentamos con uno cualquiera? Puede ser un cuento folclórico o una novela, o, incluso una película.
8. Cuentos múltiples por núcleos.
Dividid, cada uno, un folio colocado en vertical, en seis columnas iguales (bien medidas) y horizontales. Cortadlas dejando un margen de 5 centímetros a la izquierda. Escribid un cuento breve sobre el siguiente esquema: 1ª columna: Érase; 2ª columna: Que; 3ª columna: Cuando; 4ª columna: Entonces; 5ª columna: Se; 6ª columna: Y.        
Juntad todos los cuentos y unidlos por el margen de la izquierda. Podréis leer múltiples cuentos  si abrís los seis por lugares diferentes que correspondan a cuentos distintos. Por ejemplo: érase un osito que se asustó cuando vino el ogro. Entonces llamó a su mamá y se abrazó a ella y el ogro se fue.
Es importante saber que aunque al juntar los cuentos salgan absurdos, tienen coherencia porque todos empiezan por lo mismo.
9. Estructura de un cuento en otro espacio o tiempo.
¿Qué tal Alicia en el País de los Romanos? o ¿El Flautista de Hamelin en la Guerra Civil Española? Inventad más posibilidades y escribid el final de los cuentos.
Para infantil el tiempo no lo podemos modificar pero sí el espacio. Por ejemplo Los tres cerditos en la Luna.
10. Y ¿Después del cuento?
Estamos acostumbrados a que todos vivan felices y coman perdices pero ¿Qué pasó con los 7 enanitos después de la "resurrección" de Blancanieves? ¿Tendrían mucho hijos la princesita y el príncipe rana? Inventad más posibilidades y escribid el final de los cuentos.
11. Palabras nuevas en un cuento popular.
¿Qué pasaría con el cuento de Caperucita Roja si tuviésemos que meter en él las palabras "marketing", "audiovisuales" y "aeropuerto"? ¿Y con el cuento de los 7 cabritillos si en él apareciesen las "nuevas tecnologías", el "constructivismo" y un "cohete espacial"? Inventad más posibilidades y escribid los cuentos.
12. Cuentos al revés.
Los buenos pasan a ser malos y los malos buenos. Los feos, guapos y los guapos, feos. Los listos, tontos y los tontos, listos. ¿Cómo sería la historia de Negrocarbón y los 7 gigantes? Inventad más posibilidades y escribid los cuentos.
13. Apellidos.
No se trata de investigar en la genealogía familiar. Se trata simplemente de inventar  el escudo de nuestro apellido, dibujarlo e inventar la historia que justifique sus elementos. ¡Puede remontarse a la Edad Media! ¡Y hasta a la Prehistoria!
14. La bandera.
Arturo de Bretaña fundó Camelot, su país ideal: inventó su bandera, creó sus leyes y vivió su historia... Se trata de hacer lo mismo, pero sobre el papel, ¡no sobre la clase ni sobre los compañeros!
15. Biografías a partir del nombre.
¿Quién fue Vicente Nario? y ¿Leo Pardo? Y ¿María No? Y ¿L. Fante? Y ¿Robin Hood Crusoe? Y ¿Cállate Kid?... Inventad más posibilidades y escribid los cuentos.
16. Historias en primera persona.
¿Qué contarías si fueras un objeto de la vida cotidiana como una cafetera, un huevo, un bolígrafo o un tomate? Inventad más posibilidades y escribid el cuento.
17. El título metafórico.
Escoged un verso de un poeta surrealista, un verso extraño, metafórico y descontextualizado. A partir de él escribid una historia. ¿Qué tal "La tarde loca de higueras" o "En el presidio de una almendra esclava" o "En el insomnio de las cañerías olvidadas"?

Otras técnicas puede ser la de composición que trata de tener un par de imágenes, elegir una e inventar una historia haciendo un diálogo con el personaje.
La segunda son los pictogramas, que se puede hacer con pegatinas. El adulto debe leerlo primero con el niño y que éste vaya diciendo los dibujos. Es una manera más fácil de comprender el texto pero es conveniente hacerlo para canciones más que para una historia.

                                                          TALLER DE VERSO

1. ¿Cómo es? Comparaciones
Inventar comparaciones cómicas sobre objetos y personas del entorno. (El sol es como una galleta achicharrada que quema si la tocas.  La pizarra es como la pecera de los peces abisales. La profesora de literatura es como...)
La comparación va muy ligada a la letanía. Ésta consiste en decir en cada verso algo hablando de lo mismo y además acabar cada uno con un punto. Se usa mucho en infantil porque es una estructura sencilla.
En clase hicimos un ejemplo hablando del sol.
El sol es como un pollito.
El sol es como el oro.
El sol es como una pelota.
El sol es como un limón.
Así es el sol.
Tiene ritmo, repetición, comparación y letanía, es decir, figuras literarias. Con lo cual no es tan complicado como parece hacer poesía.
 2. Tantanes.
Crear (no recordar) chistes hiperbólicos del tipo:
- Era tan pequeño, tan pequeño, que se sentada en una peseta y le colgaban los pies.
- Tenía una nariz tan larga, tan larga, que la usaba para rascarse el ombligo.
3. La letra madre.
Elegir una letra y construir una frase en la que todas las palabras léxicas contengan esa letra.


4. Trabalenguas.
Inventar trabalenguas utilizando palabras con repetición de sonidos difíciles de discriminar.
(tra/tre/tri/tro/tru; bla/ble/bli/bli/blu; etc...)
5. Adivinanzas.
Pensar un objeto o una persona. Definirlo, sin nombrarlo, de modo que los demás puedan averiguarlo.
Una manera muy sencilla de hacer adivinanza es creando primero comparaciones quitando después es como. Un ejemplo:
El perro es como un guardia.                                             Es como:
El perro es como un amigo.                                                Un guardia,
El perro es como el terciopelo.                                          Un amigo,
                                                                                                 El terciopelo.             
                                                                                        ¿Qué es?
6. Pareados o rimas        
A estas alturas seguro que sabéis hacer un pareado. ¡A ver a quién le sale uno más divertido! ¿Y más romántico? ¿Y más...?
Es muy divertido hacer pareados con los nombres de los niños. Por ejemplo, Elena es una sirena.
7. Greguerías o metáforas
¿Os acordáis de la actividad nº1? Pues ahora se trata de hacer las mismas comparaciones, pero sin el "como". Podéis empezar quitándolo de las que ya tenéis y luego inventar otras nuevas.
Poniendo el ejemplo anterior del sol, quedaría de esta manera:
El sol es un pollito.
El sol es el oro.
El sol es una pelota.
El sol es un limón.
Así es el sol.
8. Letanías.
Ya podemos empezar a escribir poemas sencillos. Pensad un tema y componed cada verso con una frase corta que os sugiera. Cada frase debe acabar en punto. ¡Y está prohibida la rima! Por cierto, una letanía tiene, al menos, diez versos.

9. ¿Cómo te llamas?
Vamos a hacer un acróstico sencillito con las letras de vuestro nombre. Cada letra, en vertical, debe iniciar una palabra en horizontal. Intentad que las palabras tengan relación con vosotros. En clase hicimos este ejercicio con el nombre del compañero:
10. Acrósticos.
Seguimos haciendo versos sin rima. Pensad una palabra: objeto, animal, sentimiento...  escribid un acróstico, pero cada verso debe estar compuesto no ya de una palabra, como en la actividad anterior, sino de una oración cortita o de un grupo nominal. Hay que intentar que todos los versos tengan relación con la palabra elegida: que sirvan para describirla o que la sugieran, que expresen lo que os hagan sentir...
11. Caligramas.
Un caligrama es un poema visual, un poema en el que, por medio de las palabras, se dibuja el objeto del que se habla. Cuando se trata de algo inmaterial, se dibuja un símbolo (beso = labios; paz = paloma...)

12. Repeticiones.
Sabéis lo que es un estribillo... Inventad un verso que vaya a servir como estribillo de vuestro poema. Si todavía os da un poco de miedo escribir poesía, escribid vuestro poema de repeticiones con el siguiente esquema: estribillo + verso + estribillo + verso + estribillo...
Si os atrevéis juntad tres o cuatro versos entre estribillo y estribillo.
No intentéis rimar. El ritmo de la repetición y la rima del estribillo ya es bastante para que resulte poético. No olvidéis, tampoco, la comparación, la hipérbole, la aliteración y la metáfora trabajadas en las primeras actividades.

13. Poema de preguntas.
El poema se compondrá de un verso interrogativo y el siguiente como respuesta. Así, sucesivamente. Un ejemplo que hicimos en clase fue el siguiente:
Hoy llueve mucho.
¿Por qué llueve mucho?
Porque los ángeles están tristes.
¿Por qué los ángeles están tristes?
Porque el viento está nervioso.
¿Por qué el viento está nervioso?
Porque el sol está cansado.
¿Por qué el sol está cansado?
Porque hoy llueve mucho.

14. Encadenamiento o versos encadenados.
Encadenar frases es de lo más sencillo: la segunda comienza con la palabra con la que terminó la primera. Encadenar versos es igual de sencillo si entendéis por verso una oración acabada en punto. Y recordad: olvidáis de la rima.
15. Recreación de poemas.
Buscad un poema cortito. Si cambiéis el sujeto del poema por otra persona, animal u objeto, deberéis cambiar otras palabras relacionadas con esta. ¿Qué tal os ha quedado?
16. Enredar poemas.
Dos poemas breves se pueden enredar en uno solo, compuesto por versos descolocados de los otros dos.
17. Poema absurdo.
Los poemas absurdos, a parte de presentar un contenido absolutamente extraño, introducen como versos o como elementos de sus versos números, onomatopeyas, recortes de revistas... incluso dibujos. Leed los poemas "Me aburro" y "Buster Keaton..." de Rafael Alberti para haceros una idea. Escribid un poema absurdo.
Poner rima a un poema absurdo es algo así como ponerle una minifalda a un futbolista.
18. Poema sobre canción.
Elegid una canción. Fijáos en sus versos. Se trata de cambiar la letra a una canción contando con el ritmo de la música. Aquí sí que puede haber rima, normalmente asonante, porque muchas veces lo exige la canción.

lunes, 11 de abril de 2011

Reflexión del bloque

Cuando desde un principio leí el título del bloque, pensé que todo el bloque trataría sobre autores, autores y más autores de libros pero ¡no!, me ha sorprendido en positivo desde que comenzamos con la introducción sobre que era literatura infantil hasta que vimos como analizar un libro infantil. El hecho de que pensase eso, se debe a cómo nos han hecho rechazar en el colegio la literatura y a sus autores.
Me ha parecido muy interesante conocer cómo ha ido evolucionando la literatura infantil y como se han ido interesando por la psicología del niño para crear libros en los que realmente disfrutasen y no fuesen meramente didácticos, que hay que reconocer que deben ser un poco aburridos. La verdad que pensé que desde siempre se han creado libros para niños.
Otro aspecto que me sorprendió fue hablar de la poesía. Desde mi ignorancia también creía que a los niños eso de la poesía… como que no, pero porque como he dicho anteriormente, en el colegio nos han hecho creer que la poesía es la de los autores de toda la vida (que no entendías nada) y además es un aburrimiento. Entonces me sorprendió descubrir que no es así y que a los niños ese juego de palabras les gusta.
Lo más útil de este bloque ha sido saber analizar un libro infantil, porque parece q todos los que hay en el mercado son adecuados para los niños pero no. Creo que toda maestra debería hacerlo para la biblioteca de aula porque los niños aprenden mucho de la literatura y les puede transmitir grandes cosas, o no, mientras que disfrutan de un bonito libro.
Lo principal es el placer y disfrute que siente un niño al “leer”, mirar, tocar… un cuento porque se está sintiendo identificado. No hay que dar tanta importancia a lo didáctico en este tipo de libros, ¡eso mejor para más tarde!

Actividad final

ANÁLISIS DE DOS LIBROS
Título: Los mejores días.
Autor: Heinz Janisch, Helga Bansch.
Editorial: Edelvives
Año: 2001.

Es un libro que creo que va destinado para niños a partir de 3 años hasta 6 o 7 años. El emisor es Marina, la protagonista del cuento, porque es con quien se identifican los niños, es la que les transmite la historia.
En cuanto al tema, los mejores días, es adecuado para la edad a la que creo que va destinado y además esto se confirma porque el libro está escrito a partir de una lluvia de ideas que dieron los niños. Hay temas más realistas como por ejemplo días en los que a todos des dan un beso, apoyar al de al lado y mirar al cielo; y otros más absurdos como días en los que se vuela, sombras de colores, se sienten artistas, todo está del revés, todo está cubierto por agua, la ciudad por la selva, la gente caminando sobre zancos y días en los que todos llevan una cereza en la cabeza. Todos son típicos del pensamiento infantil y además era uno de los temas en los que se basaba Gloria Fuertes en sus poesías.
La estructura del libro es nudo acumulativo porque se llevan a cabo varias acciones (caminar sobre zancos, cereza en la cabeza, dar besos, apoyar al de al lado, volar…) centradas en una sola: los mejores días. Es una estructura adecuada porque es una de las principales que se utilizan en la literatura infantil y los niños la entienden a la perfección así como el espacio y el tiempo, que también lo son, al ser un tiempo indefinido y presentar diferentes espacios.
Las ilustraciones son claramente artísticas, con lo cual responden a una de las características de la literatura infantil acercando al niño al arte. Al ser un libro que cuenta diferentes historias, las ilustraciones no están secuenciadas. Además se les puede sacar mucho partido a las ilustraciones porque pueden servir para tratar temas como las diferentes razas que existen y la igualdad entre las personas, apareciendo en una imagen una persona en bikini que no corresponde al ideal que tiene la sociedad e imágenes de diferentes personas besándose dando igual el sexo al que correspondan. Es muy importante que aparezcan este tipo de ilustraciones porque es una buena manera de transmitir a los niños uno de los valores más importantes: la igualdad.








Del lenguaje decir que es un vocabulario sencillo con alguna palabra que puede ser nueva para algunos niños como zancos y tupido, pero que pueden entenderlas por el contexto y por las ilustraciones. Las frases son simples y presentan función poética y expresiva: “volar su imaginación, tupida selva”. Esto último es una de las características de la literatura infantil, con lo cual es adecuado y así acerca al niño al arte al igual que con las ilustraciones.
Para ir terminando, en lo que se refiere a valores y contravalores, Marina siempre está en los valores positivos. En definitiva, es un libro recomendable para una biblioteca de aula porque corresponde con todos los criterios que debe cumplir un libro para infantil y además como he citado anteriormente está escrito a partir de la lluvia de ideas de los niños y que mejor que las aportaciones para el argumento sean de los niños.


Título: No sé.
Autor: Mabel Piérola.
Editorial: SM
Año: 1998

Considero que es un libro destinado para niños de 2-3 a 5 años. El emisor es el protagonista de la historia porque es el que transmite todo al niño y con el que se siente identificado.
El tema es el adecuado ya que están en una edad en la que “no saben” muchas de las cosas que ocurren a su alrededor y se hacen muchas preguntas sobre ello, la etapa en la que preguntan el porqué de todo. Aún así ¡todo les gusta!, como dice el protagonista.
La estructura es de nudo acumulativo porque como he mencionado en el libro anterior, se repiten una serie de acciones como son las preguntas que se hace el protagonista sobre hechos que ocurren en el mundo centradas en una sola, el no saber. Con lo cual es un libro cuya estructura se adecúa al público infantil al igual que el espacio y el tiempo que es indefinido.
Las ilustraciones también corresponden con una de las características de la literatura, tienen un fin artístico. No están secuenciadas porque en cada página se hace referencia a un aspecto diferente sobre el no sé.
En lo que se refiere al lenguaje, lleva consigo un vocabulario sencillo con frases sencillas tal y como lo diría un niño, con lo que se deduce que también es adecuado a la edad a la que corresponde este libro.
La función poética y expresiva se hace visible en algunas de las metáforas: “No sé quien mueve el sol tan alto o dónde se enchufa la luna, no sé qué gigante llora al mar”. Hasta ahora el libro va teniendo todas las características que debe cumplir según los criterios para analizarlo. Para finalizar, el protagonista está siempre situado en los valores positivos porque aunque no tenga respuesta a muchas de las cuestiones que se pregunta, el algo totalmente normal ya que corresponde con la psicología del niño, además el protagonista al final del libro dice: “¡Todo me gusta!”


¡Más conocimientos...!

TEXTOS DE AUTOR Y ÁLBUMES DE IMÁGENES
Después de terminar la introducción al tema, comenzamos con una breve diferenciación de lo que son los textos de autor y los álbumes de imágenes. Yo pensaba: “texto de autor… pues ¡qué va a ser! Un escrito plasmado en un papel; álbumes de imágenes… pues muchas imágenes juntas como un álbum de fotos”. Pero… no es así del todo. Si es cierto que los textos de autor son textos escritos, pero con la característica que da igual que sean anónimos y que tienen copyright. No sirve que alguien me cuente un cuento y yo lo escriba porque no sería de mi autoría. En cuanto a los álbumes de imágenes, surgieron más o menos en los años 90 para los prelectores (0-6 años) ya que como no saben leer necesitan un apoyo visual para poder comprender la historia. En España las dos editoriales que lo introdujeron son Kalandraka y Kókinos. En realidad te pones a pensar y no hace tanto que surgió esta gran herramienta, pero ¡más vale tarde que nunca!
La característica principal de estos álbumes es que tienen un componente artístico: el texto y las imágenes. Éstas no son estereotipadas, es decir, no son las típicas. Está bien que haya un fin artístico en las imágenes para que poco a poco los niños vayan captando el arte y no siempre vean lo típico aunque a veces sea necesario para explicar determinadas cosas. Es igual que a los adultos, que también nos gusta ver de vez en cuando imágenes chulas y no las de siempre. Del componente artístico del texto, no hay mucho que decir ya que es el objetivo fundamental de la literatura infantil.
Las imágenes pueden ir acompañadas de texto o no, pero lo que interesa es que el niño sepa entender la historia sin la ayuda del adulto aunque las primeras veces, sobre todo para niños menores de cinco años, el adulto tenga que leer la historia para que el niño luego sepa “leerlo” él solo. Más o menos con cinco años saben seguir la secuencia de imágenes que normalmente cuenta una historia y no necesitan apoyo adulto. Me parece fantástica esta idea porque al igual que a los adultos les gusta leer a su aire, en su intimidad y sin depender de nadie, a los niños también, pero esto no quiere decir que el adulto no interactúe con el niño. Ni que no haya libros para niños prelectores ni que necesiten si o si la ayuda del otro, ni un extremo ni el otro. Si una de las áreas del currículo de infantil es la autonomía, que mejor manera de fomentarla que creando libros para ellos para poder disfrutar consigo mismo y con los demás. Resalto DISFRUTAR Y DIVERTIRSE porque es otro gran paso en la literatura infantil, ya que anterior a esto era meramente didáctica como en los libros que comenzó a hacer Saturnino Calleja, que además de ser didácticos, también eran educativos y moralizantes para que los niños escarmentasen. A pesar de esto, lo positivo es que acercaba a los niños a la lectura ya que al ser pequeños y baratos, ellos los coleccionaban. 



Hay dos tipos de cuentos, los que se ambientaban en un pasado remoto simulando ser cuentos folclóricos y los que se ambientaban en una época donde aparentemente eran niños reales, eran personajes planos, que no evolucionan.
Este tipo de personajes lo “rompió” Elena Fortún a principios de los años 20 con “Celia”, la protagonista es un personaje real, lo que se llama personaje con psicología, que evolucionan. El primer libro fue “Celia y sus amigas” y es el primer personaje que va creciendo a la vez que crece el público que lee estas novelas. Como empezó a gustar a los chicos, Elene se invento un personaje masculino que sería el hermano de Celia, Cuchifritín. Es muy importante que se produjese este cambio en la literatura infantil para que los niños realmente disfrutasen al leer identificándose en su totalidad con los personajes. El último libro fue “Celia la revolución”.
Otros de los autores que también hizo este tipo de literatura son Salvador Bartolozzi y Gregorio Martínez Sierra. Este último era el director del Teatro Eslava y aquí se hacían representaciones para niños como lo hico Salvador con “Pinocho y Chapete” y “Pipo y Pipa”, que se publicarían más tarde en libros.
Consuela saber que poco a poco se iba teniendo más en cuenta a los niños y no se les veía como a seres pequeños que no saben nada. Esto también se refleja en los seriales radiofónicos, que poco a poco se fueron publicando para los niños. Los más famosos son: “Matilde, Perico y Periquín”, “La Tomasica y el mago” y “Antoñita la fantástica”. Siempre me he preguntado que de donde vendría eso de Antoñita la fantástica, ¡y fíjate! lo he aprendido en una asignatura de la universidad, quien me lo iba a decir… Al igual que “Marcelino pan y vino”, de José María Sánchez Silva que ganó el primer premio nacional de literatura infantil, que se suele decir mucho y nunca he sabido que era. Bueno siguiendo con el tema, los primeros libros ilustrados en color en España fueron los de “Mari Pepa” de Emilia Cotarello, muy interesante para poder motivar mejor a los niños. El primer libro para niños prelectores fue “Babar”.
Como los tiempos van cambiando, los tres géneros de la literatura también (siglo XX). En cuanto al teatro, es obvio o por lo menos a mi me lo parece, que no hay libros para niños de infantil porque no entienden la estructura ya que son indicaciones para representar, pero esto no quiere decir que no haya representaciones teatrales para niños y libros dramáticos destinados a un público infantil pero que son para el adulto sirviéndole de guía.
El segundo género al que voy a hacer referencia y que es uno de los que más me ha sorprendido es la poesía infantil. Antes de nada, saber que hay tres aspectos por los que se define la poesía: el primero que su estructura es en verso, el segundo que expresa sentimientos y el tercero que tiene mayor grado de función poética, marcado por las figuras literarias. Me contenta pensar que más o menos estos aspectos los sabía, con lo cual de algo me sirvió el día que me lo explicaron en el colegio, aunque no debieron hacerlo tan bien cuando yo pensé que otra de las características es que tiene que tener rima, pues…¡resulta que no! Me he llevado una gran sorpresa con eso, al igual que con el ritmo, pensé que era lo mismo que la rima pero ¡tampoco! es más, menos mal que lo he entendido porque aunque no sea una característica de la poesía, es muy importante para los niños porque así es más fácil al tener una especie de “musiquilla”.


Gloria Fuertes

Me hizo mucha ilusión saber que la heroína de la poesía infantil es Gloria Fuertes porque cuando era pequeña la leía y recuerdo que me gustaba un montón, con lo cual deduzco que el cambio que dio a la poesía de la época fue muy positivo porque si no me hubiese llegado tanto, posiblemente no me acordaría de nada ni me haría tanta ilusión haberla oído en clase. La verdad que menos mal que se dio cuenta de que los temas de la poesía infantil (aproximadamente hasta los años 70), el niño y su madre, épica, conceptos, religioso, animales, flores y plantas, objetos domésticos y actitudes, no tenían nada que ver con los intereses del niño y comenzó a escribir en los años 50 a 90 una poesía pensando en el disfrute de los niños y que tenía como referente él Nonsense (absurdo). La forma que le dio a la poesía fue: rima fácil y sonora, ritmos marcados, juegos fonéticos, onomatopeyas, adjetivos sencillos y evocadores, juegos de palabras, brevedad, invenciones léxicas y simbolismo infantil. En cuanto al fondo se centró en: narración cercana, absurdo, fantasía, carácter lúdico, niños o animales personalizados, concreción y síntesis, personajes llamativos, experiencias reales y elementos mágicos. Como se observa fue Gloria Fuertes la que cambio totalmente el panorama en la poesía infantil y además hizo que los otros autores reflexionasen sobre este tema. Consuela saber que aunque durante muchos años no se pensaba casi en los niños, llega de repente una heroína que sí que lo hace.
El último y tercer género del que voy a hablar es la prosa. ¡Por fin los autores se empiezan a preocupar y a interesar por los niños y su psicología! Es más Mercedes Gómez publicó un libro en el que investiga sobre la evolución y las relaciones entre el niño protagonista y el niño lector. El primero no es un personaje plano, es simple y cercano, un héroe cotidiano y “real”; mientras que el segundo reconstruye la historia desde su circunstancia, es decir, se identifica con algún aspecto. Ambos tienen que tener una evolución paralela en cuanto a intereses, vocabulario, contexto y psicología. A simple vista parece fácil, pero todo autor de literatura infantil debe conocer los hitos evolutivos más importantes de la psicología infantil si realmente quiere hacer una buena literatura. Creo que para escribir sobre algo tienes que conocer aunque sea de modo general lo más importante del público al que vaya dirigido.
Otro de los temas importantes que hay que conocer en la prosa, son los valores positivos y negativos de los niños protagonistas, que no quiere decir que sean buenos o malos como se venía haciendo hasta los años 60. Si el protagonista se encuentra en los negativos, poco a poco acabará en los positivos, como ocurre en el libro “El punto” y si se encuentra en los positivos se queda ahí, como ocurre en el libro de “Amelia quiere un perro”. Me impresiona este aspecto de la prosa porque no lo tenía nada en cuenta y creo que es fundamental para que el niño lector se dé cuenta de que aunque estés en valores negativos (pasivo, descontento) siempre se es capaz de trasladarse a los positivos y ser feliz.
Para ir acabando con el tema, el punto más importante y práctico es saber analizar un libro infantil para saber si es adecuado para los niños. Hay que fijarse es aspectos como: receptor, a quién va ir dirigido el cuento y si se corresponde con la psicología del niño; emisor, el que transmite algo al niño es el protagonista con lo cual habrá que ver si se ajusta al momento evolutivo del niño lector; tema, si es adecuado y le interesa al niño; estructura, puede ser la básica (planteamiento, nudo y desenlace) o de nudo acumulativo. Esta última se usa mucho para infantil y se basa en la repetición de acciones donde se añaden personajes y acciones en el nudo, como ocurre con el libro “Amelia quiere un perro” y “El gayo Kiriko”; espacio y tiempo, el espacio tiene que ser cercano, reconocible o indefinido. Entenderán el cuento mientras que no sea necesario conocer el contexto para ambientar la historia; ilustraciones, deben ser artísticas y no estereotipadas, además bien secuenciadas para que el niño pueda seguir la historia; lenguaje, tiene que hacer referencia al vocabulario (puede tener algunas palabras nuevas), frases (sencillas y cortas) y función expresiva y poética; valores y contravalores, como he dicho antes, aspectos positivos y negativos y que si pueden ser identificables para los niños.
Para terminar con el bloque, hicimos en clase una actividad práctica en la que analizamos el libro “Adivina cuanto te quiero” y en definitiva sacamos la conclusión de que no debe faltar en una biblioteca de aula porque se corresponde con todos los aspectos que tiene que tener un libro infantil.